Gustave Flaubert escribió: “No pensemos en nada, ni en el futuro ni en nosotros mismos, pues pensar es sufrir”.
Flaubert tiene razón, pero sólo hasta cierto punto y sólo desde cierto punto de vista. Primero, debemos tratar de ver la situación que estaba atravesando para causarle tal sufrimiento y dolor cuando lo pensó. La cita es de una carta, escrita la medianoche del 4 de agosto de 1846 a su amante, Louise Colet. “¡Hace doce horas aún estábamos juntos, y en este mismo momento del día de ayer te estrechaba entre mis brazos!”, escribe. En este contexto, el origen de su dolor es obvio: está enamorado y el sufrimiento proviene de sus pensamientos sobre ella.
No obstante, la mayoría no vemos el pensar como una fuente de sufrimiento. Normalmente esto se debe a que la mayoría de gente considera que pensar es algo que ocurre cuando no estamos ocupados y nuestros pensamientos revolotean, como una abeja, sin detenerse ni hacer consideraciones profundas. Esto no causa dolor, a menos que sus pensamientos toquen un recuerdo doloroso. Pero esto no es realmente pensar; es simplemente soñar despierto, dejar a la mente volar libre.
Cuando necesita dedicar su mente a un problema específico, o a una decisión crucial que puede impactar sobre usted y/o sobre el futuro de su familia, pensar puede ser doloroso, en particular para una mente no acostumbrada a una gran concentración. Y resulta improbable que su vida transcurra sin que se encuentre con problemas y dilemas que le causen preocupación. Por ejemplo:
- Debe decidir si aceptar un nuevo trabajo que le han ofrecido en otra ciudad.
- Debe prepararse para la incertidumbre que acarrea el cambio climático.
- Debe considerar los cambios necesarios por la actual pandemia.
Estas son decisiones importantes en su vida, pero las retrasa porque teme decidir algo de lo que luego se arrepienta. Cree en sus propias capacidades, y sabe que por lo general tiene razón. Después de todo, posee más experiencia y conocimientos que la mayoría de gente que conoce. Pero tiene profundas inquietudes sobre el futuro debido a la incertidumbre causada por el cambio climático y la pandemia. Se preocupa sobre cómo la ‘nueva normalidad’ puede afectar a su vida. ¿Cómo impactará en sus finanzas y en su salud?
Al mismo tiempo, todo lo que oye acerca de la desinformación le hace desconfiar de lo que lee y escucha. Sí, hay personas a las que considera autoridades y les hace caso, pero las dudas le hacen mella y le causan inquietud. No obstante, aún puede alcanzar sus metas y cumplir sus sueños, a pesar de lo que el panorama socioeconómico pueda deparar. El libro que tiene entre sus manos le ayudará a resolver todos sus dilemas e incertidumbres.
A la mayoría de ustedes les resultará familiar el concepto de pensamiento crítico. Y un buen porcentaje habrá oído hablar del método socrático. ¿Pero qué tienen estas dos cosas en común, y cómo se relacionan entre sí? Emprenda un corto viaje por la mentalidad de Sócrates y por el pensamiento crítico a través de las páginas de este libro, y descubra exactamente en qué consiste.
Aquí encontrará técnicas para pensar racionalmente, comunicarse usando la razón y hacer sólo preguntas significativas para obtener las respuestas que desea. Aprenderá cómo ‘llegar a la verdad’ de cuestiones que le conciernen, sin dejarse influir por lo que otros piensen o digan. Como resultado, tendrá las herramientas para tomar decisiones bien consideradas y llegar a conclusiones sólidas en todos los aspectos de su vida.
Soy un autor publicado y escritor profesional, con un relato corto premiado y un radiodrama de la BBC en mi haber. Una sólida formación en análisis, diseño y desarrollo de sistemas me mostró el poder del análisis profundo, a mirar más allá de lo evidente y a esperar lo inesperado. Este es mi décimo libro, y en cierta forma muchos de mis escritos anteriores, tales como mi segundo libro, Análisis y Diseño de Sistemas, me han conducido a escribir una obra sobre el método socrático y el pensamiento crítico.
Mi infancia, transcurrida en varias estaciones secundarias africanas, y mis años escolares en internados de lo que era Rodesia del Sur (hoy Zimbabue), marcaron el tono de mi búsqueda de respuestas que ni mis padres ni mis profesores podían proporcionarme.
Nada de intentar descubrir el sentido de la vida, quería saber lo que era un comunista, y por qué el subdirector de la escuela me llamaba cabecilla comunista. Para ponerlo en contexto, era 1965: el año en que el gobierno de Rodesia declaró unilateralmente la independencia de Gran Bretaña. Tenía 14 años por aquel entonces, y había sido parcialmente responsable de un “motín de subsistencias” en la escuela, una protesta sobre la calidad de los menús servidos allí. Pocas cosas tenían sentido para mí en esa época. Era mi sexto año en el internado y me sentía como un niño no deseado, un huérfano.
Esto no es un juicio sobre mis padres, que eran personas cariñosas, honestas y bienintencionadas. Pero su mundo no era el mío. Era la década de las protestas contra la guerra de Vietnam, del rock ‘n’ roll, y los adolescentes de todo el mundo estaban cuestionando la forma en que se hacían las cosas, y por qué tenían que ser así.
Este era un territorio desconocido para mí, así que crucé los límites, me metí en problemas por ello, y desde entonces no he dejado de hacerme preguntas. Cuando recibí la petición de escribir este libro, fue como si todos esos años de sentirme al margen de repente se enfocaran hacia un propósito. Todos mis viajes alrededor del mundo, todas mis experiencias estrellándome contra muros y cayendo por madrigueras de conejo me estaban dando pie a escribir esta obra. En cierta forma, al escribir esta obra, he respondido a preguntas que aún no me había formulado. Espero que leerla le aporte tantas cosas como a mí me ha aportado escribirla.
El Papel Fundamental Del Pensamiento Crítico
Dave tenía 27 años cuando se mudó a una pequeña ciudad de la provincia del Cabo Oriental, en Sudáfrica. Se había inscrito en la universidad local y estaba deseando iniciar su vida estudiantil, dejando atrás el estrés de tener que alternar entre ser soldado y granjero en lo que acababa de convertirse en Zimbabue. Un sábado de enero, viajó con su motocicleta hasta un hotel de las afueras donde un amigo suyo trabajaba como camarero. Dave rechazó la invitación de Brad a quedarse a dormir. De camino a casa, mientras ascendía por una colina en un tramo curvo de la carretera, vio un coche a su lado de la vía, avanzando directamente hacia él.
La hermana de Larry se casó ese mismo sábado de enero. Mientras Larry abandonaba la recepción nupcial para volver a casa en coche, sus amigos y familiares trataron de disuadirlo, sabiendo lo mucho que había bebido. Recibió todo tipo de invitaciones para quedarse a pasar la noche y marcharse al día siguiente. Larry se rio, dijo que podía conducir sin problemas, que conocía la carretera y que había ido de su pequeña propiedad a la ciudad cientos de veces. Ignorando las protestas, se metió en su coche y pocos minutos después había salido de la ciudad.
Larry no está seguro de lo que pasó después. Recuerda haber visto un único faro subiendo por la colina, directamente hacia él.
¿Qué pensó Larry al subirse a su coche? ¿Qué estaban pensando sus amigos cuando se marchó, sabiendo que no estaba en condiciones de conducir? Si estaban pensando, no estaban haciéndolo con claridad.
Dave murió esa noche. ¿Qué estaba pensando cuando rechazó la sugerencia de Brad de quedarse a dormir? Vivía solo y no tenía mascotas que precisaran su atención. Si acaso pensaba algo, era un pensamiento embrollado.
Estoy convencido de que ninguno de los intervinientes en aquella fatídica noche sabía nada sobre el pensamiento crítico. Y los resultados fueron mortales.
Por supuesto, no todas las situaciones donde no pensemos críticamente terminarán en tragedia. Así pues, ¿qué es exactamente el pensamiento crítico? ¿Y supondrá una diferencia en su vida? Para responder primero a la segunda pregunta, el pensamiento crítico indudablemente tendrá una influencia positiva en usted y en su visión del mundo.
Respecto a qué es el pensamiento crítico, se trata de una forma de pensar acerca de las grandes y pequeñas cuestiones que tendrá que plantearse durante toda su vida. El pensamiento crítico es una forma de pensar -sobre hechos e ideas- en lugar de simplemente aceptarlas tal cual. Una definición que podemos encontrar por todo Internet es que el pensamiento crítico es el “pensamiento disciplinado, claro, racional, libre de prejuicios y basado en la evidencia”∗.
Aunque esta definición es concisa, también es limitada. No menciona la importante cuestión del contexto ni los métodos y estándares que debemos aplicar al proceso. La siguiente definición, de Peter Facione y el Proyecto Delphi es más precisa:
“Un juicio reflexivo y con un propósito, que se manifiesta en la consideración razonada de la evidencia, el contexto, los métodos, los estándares y la conceptualización para decidir lo que creer o lo que hacer”∗.
Ahora abriremos una ventana a los elementos del pensamiento crítico, y también empezaremos a examinar los rasgos, la mentalidad y los estándares que deberíamos aplicar en nuestras consideraciones y deliberaciones.
Los Elementos Del Pensamiento Crítico
La capacidad de pensar clara y lógicamente se encuentra en el núcleo del pensamiento crítico. Afortunadamente, pensar de forma clara y lógica es una habilidad que puede aprenderse.
El pensamiento crítico es mucho más que una habilidad: es una costumbre, y también se le llama una mentalidad o hábito mental. Además, se trata de una combinación de rasgos y actitudes. Para examinar los rasgos de los pensadores críticos, la lista preparada por el Doctor Peter Facione para el resumen ejecutivo del Informe Delphi es un buen lugar para empezar.
El pensamiento crítico va más allá de los rasgos enumerados en la Tabla 1. Pero antes de profundizar en los rasgos y actitudes de los pensadores críticos, reflexione sobre el número de personas que conoce que piensan críticamente. Ahora trate de recordar las personas que conoce que quizá piensen profundamente, incluso filosóficamente, pero no de manera crítica. Compare las cantidades de esos dos grupos con el número total de personas que conoce. Ahora pregúntese si puede decir con seguridad y honestidad: “Muchas de las personas que conozco no piensan críticamente”; o “la mayoría de gente que conozco no piensa críticamente”.
Este es ciertamente el caso de mucha gente que conozco. En lugar de pensar críticamente y cuestionar el statu quo, justifican la situación diciendo cosas como “esa es la norma” o “es lo que hay” (y les ruego disculpen los tópicos, pero así es como hablan). Estas personas son capaces de pensar críticamente, tanto por educación como por capacidad intelectual, pero se han asentado en una zona de confort o se han hecho complacientes con el mundo que los rodea.
Examinemos esos dos lugares comunes y preguntémonos: ¿qué pasaría si nadie hubiera cuestionado nunca la norma? ¿Tendríamos la ciencia y la tecnología que hoy día dan servicio al mundo? ¿Tendríamos las extraordinarias obras de arte de Van Gogh, Picasso o Dalí? ¿Tendríamos trabajos literarios superlativos en las bibliotecas del planeta?
También algunas personas dicen: “las cosas siempre han sido así”, o “¿qué puede cambiar una sola persona?”. Aquí podríamos cuestionar lo que el adverbio ‘siempre’ significa en este contexto. ¿Quiere decir desde el inicio de los tiempos, o es algo más limitado, como desde lo que nuestros padres pueden recordar? Respecto a cuestionar lo que una sola persona puede cambiar, piense en esta historia:
Una mujer que reside en una ciudad costera da largos paseos por la playa todos los días. Cada vez que sale a caminar, regresa con algún residuo que no llevó ella a la playa, como una botella de plástico o una bolsa de patatas. Sus amigos le señalan la cantidad de basura que hay en la playa y le preguntan: “¿por qué te tomas la molestia? ¿Qué diferencia supone?” Y ella les responde: “Porque la próxima vez que venga, sabré que habrá un desperdicio menos que si no hubiera hecho nada”.
Para llevar esta historia un paso más allá, ¿qué pasaría si todos sus amigos empezaran a hacer lo mismo, si la idea se popularizara y se convirtiera en un hábito de más y más gente? ¿Acaso tendrían las playas limpias?
Considere también que Sócrates era una sola persona. Si él no hubiera comenzado a hacerse preguntas, usted no estaría leyendo este libro. Quizá seguiríamos viviendo en una ciudad como la antigua Atenas.
Usted puede cambiar la situación, incluso si actúa por su cuenta. Además, nunca se sabe a quién podría animar a examinar los obstáculos y frenos en su forma de pensar.
El pensamiento crítico no comienza analizando y cuestionando los cambios importantes e inmediatos que necesitamos hacer en el mundo en el que vivimos. Comienza haciendo pequeños cambios en nuestra vida, y el primer cambio es comenzar a pensar críticamente. Quizá pueda empezar cuestionando alguna superstición que haya aprendido a los pies de sus abuelos o en el regazo de su madre.
Por ejemplo, si derrama sal en la mesa y luego tira una pizca de esta por encima del hombro, ¿por qué lo hace? ¿Qué pasará si no tira esa pizca de sal? Responder que algo terrible sucederá no es lo bastante preciso. Establezca exactamente lo que será esta cosa terrible. Y pregúntese por qué continúa esta extraña práctica.
¿Es viernes 13 un día de mala suerte en su familia o en sus creencias personales? Si es así, ¿cuál es el motivo?
Incluso si pasar por debajo de una escalera no se considerara desafortunado, tiene sentido no hacerlo: si alguien está trabajando arriba, siempre existe la posibilidad de que algo le caiga encima. Pero aunque nadie esté en lo alto de la escalera, sigue teniendo sentido no pasar por debajo de ella. Si, por ejemplo, alguien que camina por la parte exterior de la misma tropieza con la pata o desencaja la escalera, esta podría caerle encima.
Examinar sus supersticiones es una manera bastante fácil de comenzar a cuestionar aspectos de su vida que previamente había aceptado sin cuestionarlos. Si busca algo un poco más desafiante, analice su comportamiento, su estado de ánimo y lo que le causa irritación.
Establezca cuándo y bajo qué circunstancias muestra su peor cara. Luego analice qué hechos, palabras o acciones cambian su estado de ánimo y qué cables se le cruzan para desencadenar un yo despreciable. Descubra qué cosas sacan lo peor de usted, y a continuación pregúntese cómo le hacen sentir.
Tome notas a medida que avanza para ayudar a aclarar y revisar los pasos que da y las decisiones que toma. Ahora, sabiendo cómo se siente cuando aflora lo peor de su ser, pregúntese qué fue lo que hizo que ese aspecto de su “sombra” saliera a la luz. Y luego pregúntele a la sombra por qué ha salido a la palestra.
Habilidades Que Necesita Para Pensar Críticamente
El pensamiento crítico requiere más que comprender y aplicar los elementos que lo componen, enumerados anteriormente. También necesitará habilidades específicas. Es posible que ya tenga algunas de ellas, y aunque no las tenga todas, aquí es posible aprenderlas. Para pensar críticamente, necesitará las habilidades enumeradas en la Tabla 2. No siempre aplicará estas habilidades en el orden en que aparecen, pero necesita conocerlas y comprender cómo se aplican.
¿Alguna vez se ha preguntado cómo funciona nuestra mente? Por ejemplo, ¿se puede llegar a un juicio sin comprender primero la situación? Por supuesto, algunas personas sacarán conclusiones precipitadas sin comprender la situación, y sin siquiera el razonamiento más elemental. Para comprender la conexión lógica entre las ideas, se necesita ser racional y pensar con claridad.
Primero hay que evaluar si existe alguna conexión lógica entre las ideas. Sólo porque alguien diga que hay una conexión, no significa que esta sea fuerte o válida. Por ejemplo, Alan pasó por debajo de una escalera camino al trabajo esta mañana. A la hora del almuerzo, el jefe de Alan lo despidió. Como resultado, Alan ahora cree que pasar por debajo de una escalera trae mala suerte porque lo despidieron el día que pasó por debajo de una. No existe una conexión válida entre ser despedido y pasar por debajo de una escalera, excepto que ambos hechos sucedieron el mismo día.
Sin embargo, es común escuchar a personas vincular dos sucesos separados y concluir que esos dos primeros causaron un tercero. A la gente le resulta fácil entender historias simples de causa y efecto como esta. ¿Significa esto que, por tendencia natural, buscamos formas fáciles de explicar los sucesos aleatorios con los que nos topamos regularmente? ¿Estamos en una búsqueda constante de significado?
Si ese es el caso, nos irá mucho mejor si pensamos críticamente. Como pensadores críticos, entrenamos nuestras mentes para cuestionar con algo más de profundidad, y por tanto no nos dejemos engañar fácilmente. Examinamos sucesos, declaraciones y resultados para probar su validez. Analizamos y evaluamos.
Antes de que pueda llegar a una decisión razonada, basada en la evidencia y respaldada por datos verificables, debe usar las habilidades para el pensamiento crítico enumeradas en la Tabla 2. Estas habilidades no necesariamente definen su capacidad para razonar, pero utilizándolas su razonamiento se verá apoyado, profundizado y fortalecido. Veamos un ejemplo en el que la aplicación de las características y habilidades del pensamiento crítico podría marcar la diferencia.
Claire S. dirige una escuela en el centro de una pequeña ciudad. La escuela está en los pisos 4 y 5 de un edificio frente al ayuntamiento. Tiene fácil acceso al transporte público, pero carece de parque infantil e instalaciones deportivas. Surge la oportunidad de trasladar la escuela a los terrenos de un antiguo hotel en una zona rural, a 15 km del centro de la ciudad. Los edificios del hotel están en buenas condiciones e incluyen una piscina y amplios terrenos para actividades al aire libre, todo con vistas a una presa acunada en los brazos de una antigua cordillera.
El alquiler es más bajo fuera de la ciudad; los edificios están agrupados, lo cual facilita la instalación de aulas alrededor de un centro administrativo, y no hay edificios de gran altura a la vista. El pueblo que rodea el hotel se está expandiendo rápidamente, ya que una macrogranja de aves ha empezado a funcionar a unos 3 km de distancia.
En la ciudad, donde actualmente se encuentra la escuela, hay fácil acceso al transporte público y a las tiendas, además de muchos padres que desean educación para sus hijos. Los padres pueden dejar a sus hijos en la escuela y estar en su trabajo minutos después.
Ahora, pensemos críticamente por Claire acerca de esta cuestión. Y lo haremos de manera objetiva, lo que significa hacerlo dejando de lado nuestros sesgos y prejuicios.
En primer lugar, identificamos los argumentos relativos al traslado de la escuela. Las instalaciones escolares actuales no cuentan con campos de juego ni instalaciones deportivas. Distribuidas en dos pisos de un edificio de varios pisos, hay un ruido constante de niños o empleados que suben y bajan las escaleras desde las oficinas y las salas de profesores hasta las aulas. Los alquileres son altos en el centro de la ciudad.
A continuación, debemos evaluar las dos opciones (quedarse en la ciudad o mudarse al campo), y determinar lo válidos o fuertes que son los respectivos argumentos de apoyo. A primera vista, existen fuertes argumentos para trasladar la escuela. Y a primera vista, parecería que hay pocos o ningún argumento en contra de trasladar la escuela.
Evaluamos cualquier debilidad en los supuestos, o puntos que sean vagos, o donde exista poca evidencia para el argumento. Examinemos también qué implicaciones tiene mudarse y quedarse.
La mudanza afectará a los empleados, a los alumnos y a los padres. Quedarse en la ciudad significa que algunos padres pueden dejar a sus hijos en la escuela y llegar al trabajo en cinco minutos. Mudarse significa que deben contar con un viaje de ida y vuelta de 30 km que les llevará al menos media hora en las mejores condiciones de tráfico.
Por tanto, Claire debe esperar perder algunos alumnos. La pregunta es: ¿cuántos se irán? La siguiente pregunta es: ¿cuánto tiempo pasará antes de que la escuela capte estudiantes provenientes del pueblo, del personal de los hoteles locales y de la comunidad agrícola circundante? Claire no ha hecho ninguna investigación real. No ha enviado ningún cuestionario, por lo que no tenemos una forma viable de evaluar esto. Estamos en el reino de las conjeturas. Sus empleados también pueden irse porque:
- Ahora tienen que viajar más lejos para llegar al trabajo y regresar.
- Pueden tener a sus hijos en otra escuela, y por lo general van a casa a la hora del almuerzo para comer con ellos.
- Pueden tener un hijo en la misma escuela, pero lo llevan a comer con su abuela y luego vuelven a la ciudad a trabajar. No pueden hacer eso si la escuela se muda.
Si examinamos la mudanza como una propuesta de negocio, tenemos que ignorar las vistas panorámicas de la presa y las montañas. No tienen ningún valor comercial ni académico que afecte a la decisión. Por supuesto, si estuviera haciendo este ejercicio para un spa que ofrece meditación y reflexión, este entorno natural tendría más valor que el del centro de la ciudad.
En este punto, como empresario o inversor, le gustaría ver informes financieros, pero no cubrimos eso aquí. Debe decidir sobre el caso de estudio dado. Claire puede reemplazar al personal que se va, aunque será perjudicial para los estudiantes, y si se van más de dos maestros, podría tener problemas durante un par de meses.
Los padres que quieran que sus hijos sigan en la escuela podrían organizar grupos de transporte compartido. El alquiler más bajo ayudará a cubrir los huecos que dejan los estudiantes que se van, pero la pregunta sigue siendo cuántos estudiantes puede la escuela permitirse perder, y con qué rapidez se puede llenar el hueco.
Por supuesto, para hacer cualquier tipo de análisis y evaluación efectivos se requerirá una comprensión básica de la lógica.
La Lógica Detrás De Una Mentalidad Crítica
Para usar nuestra capacidad de razonar de manera efectiva, debemos comprender los principios básicos de la lógica.
La lógica es un proceso para llegar a una conclusión basada en información recibida. Como tal, es una herramienta que usted debe usar en su vida. La lógica es una parte fundamental de la filosofía, además de ser un área de las matemáticas. Hay esencialmente dos ramas principales en el mundo filosófico de la lógica: la lógica informal y la lógica formal.
Se ha hecho referencia al pensamiento crítico como lógica “informal”, aunque la estructura y la disciplina requeridas para el pensamiento crítico son cualquier cosa menos informales. Más exactamente, la lógica informal se considera el proceso utilizado para el razonamiento diario y el debate informal. La lógica formal, en la medida en que nos interesa, se denomina lógica elemental clásica o lógica de primer orden.
Antes de continuar, debe comprender algunos términos. El primero es “argumento”: en el sentido lógico, un argumento es una o más declaraciones o proposiciones respaldadas por una o más premisas y afirmaciones, que conducen a una conclusión, ya sea declarada o inferida. Así, podemos describir los elementos de la lógica de la siguiente manera∗:
- Proposiciones
- Una declaración utilizada como fundamento de un argumento lógico. La proposición puede ser correcta (verdadera) o incorrecta (falsa).
- Premisas
- Las premisas, también llamadas afirmaciones, se utilizan para construir el argumento y brindarle apoyo.
- Conclusiones
- El resultado del argumento se extrae de las premisas o se deduce de las premisas.
Veamos un ejemplo. El argumento es el siguiente:
- Propuesta
- Todas las personas que viven en Arkansas viven en los EE.UU.
- Premisas
- Todas las personas que viven en los EE.UU. viven en América del Norte.
- Conclusión
- Todas las personas que viven en Arkansas viven en América del Norte.
- Explicación
- La conclusión es verdadera porque las afirmaciones y premisas son verificables.
Esto utiliza un proceso llamado razonamiento deductivo. Otros argumentos podrían usar el razonamiento inductivo. En algunos casos, el argumento podría utilizar tanto el razonamiento deductivo como el inductivo. Veremos el razonamiento inductivo más adelante, pero por ahora, aquí hay otro ejemplo de razonamiento deductivo.
- Proposición
- Todos los árboles tienen hojas.
- Premisas
- Los árboles de mi barrio pierden sus hojas en invierno.
- Conclusión
- Los árboles pierden sus hojas en invierno.
- Explicación
- Tanto la proposición como la premisa son verdaderas, pero la conclusión sólo es verdadera en determinadas circunstancias. Si inferimos que todos los árboles pierden sus hojas en invierno, entonces la conclusión es falsa.
Para corregir la conclusión, debemos añadir una palabra al principio. Haciéndolo también eliminamos la necesidad de inferir cualquier cosa. La conclusión modificada debe decir:
Los árboles de hoja caduca pierden sus hojas en invierno. La frase es más específica y la conclusión ahora es verdadera.
La discusión sobre el argumento anterior es un ejemplo de verificación de la prueba de un argumento. En efecto, probamos la precisión lógica de las premisas y la conclusión. Para que un argumento sea válido, todas las premisas deben ser verdaderas y la conclusión también. Si el argumento no cumple con estas condiciones, es un argumento inválido.
Usted puede pensar que el sentido común lo llevaría al mismo fin que la discusión anterior. Sin embargo, si definimos el sentido común como lo que esperamos que cada persona tenga en una situación dada, puede ver que la lógica es más profunda y precisa. Por ejemplo, ¿qué significa exactamente “todas las personas” en la definición anterior? ¿Se refiere a todas las personas del planeta, o se refiere sólo a las personas con un nivel educativo específico? Si analiza esto, verá que el sentido común no es tan común.
Cuando analice y evalúe un argumento, puede sospechar de la evidencia presentada y querer cuestionarla. Quizá también encuentre deducciones que puede sacar basándose en las premisas. Tan pronto como comience a hacer inferencias o a cuestionar suposiciones, tenga cuidado en verificar si sus prejuicios o sesgos afectan a su objetividad con frecuencia. Tenga en cuenta que las emociones también jugarán un papel, por lo que debe poner distancia emocional entre usted y el problema. Demasiado a menudo, las posturas emocionales o sesgadas conducen a un razonamiento defectuoso, lo que puede afectar a nuestro juicio.
Gran parte de abordar afirmaciones y preguntas sin prejuicios ni emociones consiste en mantener la mente abierta. Una mente abierta es particularmente importante para evaluar las alternativas, ya que necesitamos ver el problema desde diferentes posiciones o puntos de vista. En cierto modo, tratar de ver las cosas desde un nuevo punto de vista es como explorar los límites. Imagine que forma parte de un pequeño grupo de personas con los ojos vendados que son conducidas a una habitación a oscuras. La habitación contiene un elefante. Cada uno de ustedes es conducido a una parte diferente de la habitación, y se les pide que describan lo que palpan frente a ustedes. Debido a que cada uno palpa una parte diferente del elefante (una persona palpa el colmillo, otra palpa una pierna, otra palpa el cuerpo…), todos describen al elefante de manera diferente.
Sólo cuando se quita la venda de los ojos ve la imagen completa. Ver las cosas desde una posición alternativa es como quitarles la venda de los ojos a las personas en la habitación con el elefante.
Hacer preguntas, el corazón del cuestionamiento socrático, no consiste en intentar complicarse, y es posible que algunas personas le acusen de ello. Más bien, es tratar de profundizar en su comprensión de la situación. Por ejemplo, cuando se entera de que otras personas tienen valores que difieren significativamente de los suyos, puede comenzar a cuestionar las creencias de dichas personas. Dependiendo de cómo les haga el interrogatorio, sus reacciones variarán. En los extremos, estas reacciones irán desde la actitud defensiva, la burla y los intentos de humillar a quien pregunta, hasta la ira. Sin embargo, sus preguntas también deben ir más allá. Si es parte de su búsqueda de la verdad y la honestidad en el razonamiento, también debe cuestionar sus propias creencias, no sólo las de otras personas.
Volviendo a la historia de Dave y Larry al principio de este capítulo, Dave era mi hermano. La noticia de su muerte tardó días en llegarme. Estaba a un continente de distancia, acampando en la costa sur de Portugal.
En ese momento, no sabía nada de pensamiento crítico. En mis reflexiones sobre ese suceso durante las décadas siguientes, siempre pensé que Dave era una víctima inocente del comportamiento irresponsable de Larry. Al menos, esa era mi creencia hasta que examiné los hechos con una mente crítica.
Conociendo a mi hermano, probablemente tomó un par de copas mientras visitaba a su amigo, el barman del hotel. ¿Tuvo eso influencia en el desenlace de la noche para esos dos jóvenes?
Hace unos años, mi hermana estaba haciendo cola para unos asuntos oficiales en los que tenía que dar su apellido de soltera. La mujer detrás de ella le dijo: “Conozco ese nombre desde hace mucho tiempo. ¿Tenía un hermano que murió en un accidente de motocicleta en las afueras de Grahamstown?”. Resulta que era la hermana de Larry, la que se casó la noche en que Larry y Dave se encontraron frente a frente. Aparentemente, Larry nunca ha podido asentarse, permanecer en ningún trabajo durante mucho tiempo ni mantener una relación desde esa noche.
Escuchar cómo Larry pasaba dificultades en su vida me hizo comprender, de manera contundente, cómo decisiones aparentemente pequeñas pueden tener un impacto significativo en nuestro futuro. Por supuesto, este es un ejemplo extremo de los resultados de una decisión irreflexiva o mal informada. Pero, si aplica algo de pensamiento crítico al suceso, debe prestar tanta atención al análisis de los resultados posibles como a su análisis de los resultados probables.
Este suceso, y mi posterior evaluación del mismo muchos años después, también me hicieron ver lo fácil que es emitir juicios sin aplicar procesos de pensamiento crítico. Por ejemplo, debido a que este accidente involucró a mi hermano, durante décadas traje a mi pensamiento todos los sesgos y prejuicios que conllevan los lazos familiares cercanos, y culpé a Larry del accidente. Pero la verdad es que nadie sabrá realmente del todo lo que sucedió en esa carretera aquella noche. Sólo sabemos el resultado, y soportamos nuestras heridas, y nuestras cicatrices.
Ejercicios Y Tareas
Todos los ejercicios, tareas o desafíos del libro son completamente opcionales. Los incluimos para ayudarles a enfocar su atención en aspectos importantes de su viaje por los procesos de pensamiento y cuestionamiento socráticos.
Ejercicio sobre la sabiduría recibida
Lea la siguiente discusión sobre la sabiduría recibida, luego responda las preguntas bajo la misma.
El término “sabiduría recibida” se ha utilizado durante décadas sin ningún acuerdo real sobre su significado. Una definición es: “La forma habitual de hacer las cosas, los procedimientos normales a seguir”. Pero esto es demasiado limitado, y se parece más a las definiciones de “práctica común” o “statu quo”.
Otra definición es: “conocimiento común que se considera verdadero, pero puede no serlo”∗. Esta es una definición un poco más completa, porque expresa algunas dudas. Luego tenemos esta otra definición, parafraseada de un grupo de debate:
“La sabiduría recibida es oponible (pero no necesariamente opuesta) al conocimiento y a la razón científica”∗.
En otras palabras, podría ser un bloqueo para el crecimiento personal, siendo objetivos, para tener una mente inquisitiva. Tal como están las cosas hoy día, la sabiduría recibida parece estar exenta de cuestionamiento. Pero no debería ser así. Debe ser el punto de partida para cualquier argumento que analicemos.
La sabiduría convencional se usa a menudo de manera intercambiable con la sabiduría recibida, pero no son lo mismo, aunque ambas imponen restricciones y limitaciones inútiles a nuestro derecho de hacer preguntas. La sabiduría convencional, expresión utilizada por primera vez por John Kenneth Galbraith en The Affluent Society∗, describía un conjunto de creencias y patrones de pensamiento que la sociedad encuentra cómodos y aceptables. Es, en esencia, una creencia ampliamente sostenida que guía las acciones de la mayoría de la gente. Sin embargo, con demasiada frecuencia, el resultado de lo que es “cómodo y aceptable” para la sociedad conduce a la oposición ante nuevas ideas, o crea barreras y obstáculos para el progreso.
Dado que “La sabiduría es la capacidad de usar nuestra experiencia y conocimiento para llegar a decisiones o juicios sensatos”∗, es hora de comenzar a cuestionar su sabiduría recibida. Tiene dos tareas que realizar:
-
Piense en su infancia o en sus días de escuela, y busque sabiduría recibida que pueda cuestionar. El objetivo no es demostrar que la sabiduría recibida es incorrecta, sino más bien cuestionar la validez de las viejas creencias, y si todavía tienen valor a la luz del siglo XXI. Estas pueden provenir de un padre, un abuelo, un maestro, un profesor universitario o un mentor conocido en su carrera o en su trabajo.
La sabiduría recibida puede presentarse en forma de sistemas de valores o creencias, como que un apretón de manos es todo lo que se necesita para sellar un trato; usted elige lo que considera sabiduría recibida. Pregúntese si todavía vive de acuerdo con los valores heredados, o si ha hecho ajustes en su forma de ver el mundo.
Anteriormente en este capítulo analizamos el cuestionamiento de las supersticiones, y este ejercicio es parte de un proceso similar. Cuestiona las creencias transmitidas de generación en generación.
-
Vuelva a leer la discusión sobre la sabiduría recibida, excepto que esta vez debe examinarla con una mente inquisitiva. Aplique lo que ha aprendido sobre el pensamiento crítico al proceso de razonamiento, dividiéndolo en partes pequeñas y analizando cada parte. Cuestione el significado de cada definición, y si esta añade valor y peso al argumento.
Referencias
- “Pensamiento crítico”. Dictionary, 2022. https://www.dictionary.com/browse/critical-thinking.
- “El Informe APA Delphi, pensamiento crítico: una declaración del consenso de los expertos con propósitos de evaluación educacional y formación”. 1990. ERIC Doc. NO.: ED 315 423, citado por Peter Facione en “Pensamiento crítico: qué es y por qué importa”. Researchgate, 2015. https://www.researchgate.net/publication/251303244_Critical_Thinking_What_It_Is_and_Why_It_Counts.
- “Ejemplos de la lógica: 4 tipos principales del razonamiento”. Your Dictionary. Consultado el 29 de abril de 2021. https://examples.yourdictionary.com/examples-of-logic.html.
- “La sabiduría recibida”. The Free Dictionary, 2022. https://idioms.thefreedictionary.com/the+received+wisdom.
- “La sabiduría recibida”. Word Reference. https://forum.wordreference.com/threads/received-wisdom.2903508/.
- Galbraith, J.K. 1958. La sociedad afluente. Boston, MA: Houghton Mifflin.
- “Sabiduría”. Collinsdictionary. https://www.collinsdictionary.com/dictionary/english/wisdom.